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La carrera de Jordan en el básquetbol universitario

La espectacular carrera del mejor jugador de baloncesto de todos los tiempos no se extiende solamente a la NBA y el profesionalismo. Durante su estadía en la Universidad de Carolina del Norte, Michael Jordan logró hacerse un nombre entre las jóvenes promesas, ganando rápidamente el reconocimiento y los elogios de los entrenadores y periodistas especializados de la categoría.

Con su llegada al equipo de los Tar Heels en 1981, Jordan se convirtió en el cuarto estudiante de primer año en tener un lugar como titular en el equipo, bajo el mando del entrenador Smith. Pese a que las miradas no estaban puestas sobre él sino sobre otras promesas, Michael Jordan fue una pieza clave para el equipo de la UNC, anotando el punto que le permitió quedarse con el título de campeonato de la NCAA en 1982 frente a los Georgetown Hoyas.

Jordan permaneció jugando para los Tar Heels hasta el año 1984. Su calidad, técnica y la cantidad de puntos convertidos por partido, le valieron ser elegido el mejor jugador de la temporada 1983-84. Esto lo llevó a ser uno de los grandes candidatos en el draft de 1984, cuando decidió poner fin a su carrera universitaria y fichar por los Chicago Bulls, la franquicia que lo condujo a la cima y con la que cosechó una inigualable cantidad de títulos.

Sin embargo, antes de incorporarse al básquet profesional de la NBA, Michael Jordan tendría una aparición estelar en los Juegos Olímpicos del año 1984, en Los Ángeles. Junto a jugadores de la talla de Patrick Ewing, el equipo olímpico americano arrasó con sus rivales, logrando ocho victorias consecutivas por un amplio margen de puntos en cada encuentro. De esta manera, el equipo de los Estados Unidos se llevaría la medalla de oro, y Jordan terminaría la competencia con un promedio de 17 puntos y 3 rebotes por partido.